¿Cómo limpiar un amigurumi?
Antes de limpiarlo, revisa el tipo de hilo y los materiales
con los que fue elaborado.
Para una limpieza habitual, puedes retirar el polvo
suavemente con un paño limpio y seco o con un cepillo de cerdas suaves.
Si necesita una limpieza más profunda, puedes utilizar un
poco de agua y jabón suave. Frota delicadamente las zonas sucias sin maltratar
el tejido.
Evita mojarlo demasiado
No es recomendable dejar el amigurumi completamente empapado
durante mucho tiempo, especialmente si tiene accesorios o partes que puedan
deteriorarse con el agua.
Si lo lavas, retira el exceso de agua con una toalla sin
retorcerlo.
¿Cómo secarlo?
Después de limpiarlo, déjalo secar completamente en un lugar
ventilado.
Es mejor evitar el sol directo durante mucho tiempo, ya que
algunos colores pueden perder intensidad.
¿Cómo mantener su
forma?
Evita aplastarlo, estirarlo o guardarlo debajo de objetos
pesados. Cuando no lo estés utilizando, puedes colocarlo en un lugar limpio y
seco.
Si tiene alguna parte que se deforma, puedes acomodarla
suavemente con las manos para recuperar su forma.
¿Dónde guardarlo?
Guarda tus amigurumis en un lugar libre de humedad y polvo. También puedes colocarlos en una repisa, estantería o caja limpia cuando no quieras tenerlos expuestos.



